Nos acercamos a la fiesta de Halloween, que aquí en EE.UU. se vive con una intensidad difícil de compartir. Las casas, las calles, los comercios y la publicidad postal se dedican a la noche de Halloween, que lo inunda todo.
Hoy, al hacer la compra en el supermercado, regalaban calabazas naturales si gastabas más de 100 $, y entre los productos sorprendentes vi papel higiénico con esqueletos y fantasmas. En los colegios se hacen desfiles con los niños disfrazados y en Georgetown las fiestas universitarias van a durar todo el fin de semana, proyección incluida de "El Exorcista", que fue rodada en parte en la universidad.
En estos días me han llegado algunos emails de norteamericanos previniendome de que esta fiesta es demoniaca, que ensalza una cultura de la muerte y que descristianiza la sociedad. Tambien he sabido que, en España, la Conferencia Episcopal ha publicado una nota en la que previene acerca de los efectos negativos de Halloween y critica a los padres que permiten que sus hijos se disfracen de vampiros o brujas.
Asi que, como hay opiniones para todos los gustos, voy a dar la mía: la fiesta de Halloween me parece un carnaval en pleno otoño, otra fiesta más en la que gastar dinero y pasar el rato. No veo nada malo en que los niños, sean españoles o americanos, vayan de casa en casa amenazando con el famoso Trick or Treat. Es más, toda esta mascarada es compatible con las creencias cristianas si se le sabe dar la vuelta a la pantomima que se ha inventado a su alrededor.
Por eso muchos niños que van a salir la noche del sabado a pedir caramelos y pasar algo de miedo. Irán con sus padres por las calles y, unos cuantos, al día siguiente a la iglesia a recordar a todos los santos. Sin más problemas ni excesos.
Los adolescentes y universitarios, por su parte, no necesitan de Halloween para hacer las cosas propias de su edad: beber, salir y explorar los límites que tengan sus reglas sociales o su moral. El que crea en demonios y espíritus estará feliz con el decorado de cartón piedra que se desplegará este fin de semana. El que sólo busque una excusa más para excederse la tendrá a mano.
Lo que me parece sorprendente es que se critique Halloween por ser una fiesta "ajena" a nuestra tradición cultural. No será tan ajena cuando la palabra "Halloween" deriva del del inglés antiguo "All Hallows' Even" (es decir, "Vispera de Todos los Santos", por eso se celebra la noche del 31 de octubre). En cualquier caso, igual de ajena, digo yo, que el turrón navideño (que es un dulce que llevaron los moros a España), las hogueras de San Juan (que festejaban la llegada del verano), las fiestas de la cosecha (con el primer trigo recogido se hacia el pan eucarístico) o los curas casados, como los anglicanos a los que el Papa acaba de abrir las puertas de Roma (Rome Sweet Rome). Laus Deo.
A mí lo que me no parece propio de mi tradición cultural es la sucesión de pelotazos urbanísticos, la corrupción en los ayuntamientos, el matrimonio gay y las dictaduras, sobre todo si se parecen a la cubana. El cristianismo, por el contrario, tuvo desde sus origenes un enorme poder de absorción de las fiestas paganas y uno de sus grandes avances fue la inculturacion, que era la adaptación de las ensenanzas de la Iglesia para presentarlas a sociedades que no conocian a Jesucristo. Recuerdo bien el impacto que me produjo ver en el castillo de San Francisco Javier a Jesús, María y José con cara de japoneses, pintados en el siglo XIX por encargo de los misioneros jesuitas.
En muchos casos, se adaptaron costumbres ajenas a la fe, pero que servían para explicar las verdades esenciales de los cristianos. Con el paso del tiempo, esas costumbres también influyeron en el cristianismo, que así se adaptó de modo natural en las zonas de misión.
San Pablo, por ejemplo, fue a predicar a los griegos al areópago y no se quedó esperando a que vinieran a verle al negocio familiar de tiendas para decirles quién era el verdadero Dios. Y los escolásticos no tuvieron problemas en leer y estudiar a autores precristianos como Aristóteles para buscar las semillas de la Verdad que habia en su filosofía.
Por eso, lo que se aparta de la tradición catolica es la actitud defensiva que se observa en las declaraciones criticas al Halloween que, nos guste o no, ya es parte de nuestra cultura. Igual que los partidos de la NBA, las hamburguesas, Michael Jackson y el cine de Hollywood. Todo eso convive con nuestros churros, los toros y el 12 de octubre, que tambien se celebra en EE.UU. con el nombre de Columbus Day.
Hoy la cultura occidental también se ha globalizado y hay que dar un paso adelante en el diálogo entre la fe y la cultura. Y si dejamos Halloween en manos de iluminados y grandes almacenes (igual que si, por ejemplo, se deserta de los Sanfermines), llegará un momento en el que será imposible aprovechar una "tradición" que ya es imparable. Aprovecharla, por ejemplo, para hablar del sentido de vida y de la muerte y de lo que sigue (¡ah! viejas y olvidadas postrimerías). Con espíritu apaciguado y los deberes hechos.
En fin, termino ya, que tengo que enchufar mi Jack-o'-lantern en la ventana y preparar mi disfraz de esqueleto (unico día del año en el que volveré a estar delgado).
Señora de rojo
Hace 3 horas



17 comentarios:
El año pasado, vinieron a mi casa unas chicas disfrazadas y me hicieron el "truco o trato". Les di chuches, por supuesto, y se marcharon encantadas porque no les cerré la puerta en las narices ni les dije "esa fiesta no es de aquí", que fue lo que hizo TODO el barrio según ellas. Aquí en La Coruña, dicen que hay una fiesta propia gallega (ahora, con los nacionalismos, todos tenemos fiestas propias; soy gallega y tengo 41, jamás había oído hablar de ella. Mi madre, con 79, lo mismo) llamada Samaín, en la que fíjate que casualidad, se hacen calabazas decoradas, la gente se disfraza y pasa miedo.
Yo no digo que no sea verdad, pero si en mi casa hacemos la fiesta de Halloween porque cualquier cosa nos vale para pasarlo bien, ¿qué mal hay en ello? Divertirse no es delito, sobre todo cuando no haces mal a nadie, y ya puestos, aquí, que tanto se celebra el Carnaval, nos tiene fritos con los petardos (creo que la pólvora la inventaron los chinos). En Halloween no hay ninguno.
Me ha encantado tu post; es como si lo hubiese escrito yo.
Estoy totalmente de acuerdo con tu post, Nacho. Enhorabuena.
Aaaaaaaaaaaaaaaamén, Nacho. Ayer me quedé un poco alucinada conel revuelo que hay por España con Halloween. Si es un carnaval otoñal!!
Es verdad que es como todo, nuestros gringos a lo grande! En mi súper hay calabazas desde hace un mes... Y ayer vi en el Bed, Bath and Beyond sábanas de Halloween!!! (para una noche solo??).
En Gtown se debe montar una buena...
Ya tengo disfraz y bolsas de caramelos para mis vecinos...! espero que tú también!
Abrazos
Como hay que hablar de algo, ahora toca Halloween. Comparto con Titajú (bienvenida) la idea de que cada vez somos más serios y más aburridos (no se pierdan su blog "Baño de espuma"). Mi mujer, que es gallega, tampoco conoce el Samaín, pero está dispuesta a pasarlo bien a la mínima oportunidad.
¡Un magosto!. ¡Un magosto es lo que se tercia!. ¡Pa´Todos los Santos, siempre magosto!.
Un fuego y muchas castañas y unos chorizos asados en vino y mucho vino a parte -de EL Bierzo, por supuesto- para beber y una queimada y después a caerse ciego perdido en la hoguera: más que nada para apagarla con elegancia y sin consumir líquido elemento...
Nacho, me ha gustado mucho tu escrito sobre "la vispera de todos los santos", ¡bien dicho! El ejemplo que más me ha gustado, el de San Pablo -experto en tratar y convertir a gentiles- lo que vería y oiría en sus muchos y variados viajes.
Tu estancia en USA, enriquecedor; me alegra.
A mí ni me gusta el Jalogüin (30 días de pesadez de tonterías) ni me gusta celebrar la Navidad en Adviento, ni me gusta el fútbol, qué le vamos a hacer. Gruñones también hay en la tradición.
Y lo curioso es que la gente participa en estas fiestas sin saber ni porqué ni qué significado tiene, ni de dónde proviene...
100% de acuerdo Nacho. No olvides que HAY QUE CELEBRARLO TODO!!. Si uno lo toma bien es una excusa más para pasar un buen rato con los niños, con la mujer y con los amigos. Y el que quiera ver fantasmas y demonios que los vea. Recuerdo que de pequeño en TVE ponían D. Juan Tenorio, y que en 3ºBUP yo mismo la representé con unos amigos del cole y unas amigas del cole de chicas. Si te parece poco fantásma que D. Juan se encuentre con su propio funeral por la calle... y más tradición nacional que el Tenorio, poca.
Cabalgar caballo ajeno me parece muy logrado en estos tiempos di idiosincrasia galopante. Hay despues que saber llevar las riendas para no acabar en el arroyo.
A mi lo que me hace mucha gracia es que casi todo el mundo pone a parir a los americanos (porque es muy progre hacerlo) y todo el mundo está copiando su cultura y forma de vivir. No me parece mal que copiemos lo positivo pero me da mucha pena que sustituyan, en muchos casos, nuestra riquísima cultura. Lo de Hallooween es una excusa más para pasarlo bien.
A veces pecamos de escrupulosidad moral...
Saludos y felicidades por el blog.
Nacho, por coincidencias de la vida estoy pasando Halloween en Washington y no puedo esta más de acuerdo contigo: he disfrutado viendo familias enteras disfradas pasándolo "de miedo" y relacionándose con sus vecinos gracias al "treat or treating?"
Como bien dices, tenemos a la mano una ocasión magnífica para preparar el día de todos los santos con buenas conversaciones...
Belén
Felicidades por escribir tan claro.
No conocia el blog. Es de una gran agilidad mental lo que se publica y por ello se agradece de todo corazón. Animo.
Esta celebración parece algo inofencivo,pero hay que tener en cuenta que Halloween también se conoce por el nombre de All Hallow Even, es decir, víspera del día de Todos los Santos. Sin embargo, este nombre supuestamente cristiano oculta orígenes que están muy lejos de ser santos. De hecho, los entendidos dicen que esta fiesta se remonta a un tiempo muy anterior al cristianismo.tanto Halloween como el día de Todos los Santos y el día de los Difuntos se basan en la creencia de que los muertos sufren o de que de alguna manera pueden perjudicar a los vivos. Sin embargo, la Biblia indica claramente que tales creencias no son ciertas, pues dice: “Los vivos tienen conciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto” (Eclesiastés 9:5). De ahí que aconseje: “Todo lo que tu mano halle que hacer, hazlo con tu mismo poder, porque no hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol [la sepultura común de la humanidad], el lugar adonde vas” (Eclesiastés 9:10). Así que esta festividad y sus costumbres no concerdan con lo que la Biblia enseña.
Nacho, me ha gustado mucho tu artículo. Aprovechando que debo escribir una receta para mi recíen iniciado blog "Chefs Bleu" (http://chefsbleu.blogspot.com/), te quería pedir permiso para "robarte" algunos párrafos del mismo.
La receta es de calabaza.
Espero tu respuesta.
Mi marido, Fede, es un buen amigo y admirador de Joserra Ayllón y, através de él te seguimos con regularidad y disfrutamos de tus escritos. De tanto en tanto vamos a Pamplona; un día te avisaremos y, si te apetece podemos quedar y conocernos; nos alegrará mucho. Si vienes a BCN, y te apetece, no dejes de decírnoslo.
Un saludo afectuoso para tu mujer y vuestros hijos, otro para ti, de Covadonga
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